Llegamos a Sant Joan de les Abadesses a las 7:45 de la mañana y la temperatura es de 0 ºC. En el parking un montón de bikers tiritando, casi todos visten maillot corto. Manolo tal y como se baja del coche lo primero que hace es cambiárselo por el largo. Yo lo primero que hago es coger el termo del café, ya salí de casa con el maillot largo.
Recogemos los dorsales. Preguntamos y nos recomiendan hacer la corta con algunos tramos de la larga, ya que ambas comparten tramos, en total nos saldría unos 28 km. Empezamos a ver el ambiente muy relajado y el buen rollo que hay entre los participantes, parece ser que al no tomar tiempos ni controlar el orden de llegada, el único objetivo es acabar la prueba.
Empieza la prueba, llegan las primeras rampas y las superamos a buen ritmo. Poco a poco la cosa se va complicando y llegamos al primer avituallamiento. A partir de aquí la cosa cambia: aparecen los senderos, las piedras, los barrancos, las rampas se complican, en algunas de ellas nos vemos obligados a poner el pie a tierra. Llegamos al segundo avituallamiento, este si que es un avituallamiento como Dios manda, nos deleitan con butifarra, morcilla, cansalada, fruta, pastas, refrescos y vino.
Tras este pequeño refrigerio continuamos. En esta parte es bastante más técnica:hay muchísimas piedras, en algunos tramos los senderos se vuelven sólo marcas en el suelo, se empieza a ver muchos pinchazos, yo me caigo dos veces y Manolo sólo una.
Llegamos al final cansados y llenos de barro, pero llegamos que, al fin y al cabo, es lo que queríamos.
Según mi GPS, el recorrido total fueron 21 km con 785 m de desnivel y con alguna rampa del 32%.
Fue una prueba que estuvo muy bien, con unos paisajes increíbles, muy bien organizada y sobre todo con muy buen ambiente. Os la recomiendo. Os dejo un link con algunas imágenes de lo que hicimos aquel día.




